DE PROSPECCIÓN POR GUADALIX DE LA SIERRA 
(Madrid)

Intentando localizar nuevas cavidades



Sábado, 8 de Octubre del 2016

INTRODUCCIÓN

De igual manera que Guadalix era conocido por sus productos hortofrutícolas, también lo era por la calidad y cantidad de roca caliza que existía en el término. Durante siglos, de las canteras de Guadalix, como la de la Horca, El Pilancón, Los Lanchales, Los Alcores o Dehesa Parda, salieron piedras no sólo para la construcción de cruces o levantar los edificios del pueblo, sino que también se utilizaron para edificar Madrid, empedrar la Puerta del Sol o construir multitud de fuentes, siendo el reinado de Carlos III, a mediados del siglo XVIII, la etapa en la que se extrajeron mayor cantidad de rocas para mandarlas hasta la capital con el fin de reformar la ciudad y dejarla al gusto del monarca, interesado en modernizar y sanear la ciudad, potenciándose la extracción de las calizas de Guadalix.
Tras las invasiones napoleónicas y las perturbaciones políticas y sociales que llegaron prácticamente hasta 1830, Madrid tiene que iniciar una nueva reconstrucción, circunstancia que motiva que la roca caliza que se venía extrayendo de Guadalix fuera todavía más demandada como roca de construcción. Posteriormente, y según Madrid, la demanda de piedra fue aumentando, favorecida por la construcción en 1911 del ferrocarril en Colmenar Viejo, que hacían mucho más fácil su transporte.


EL PRINCIPIO DE TODO

Tal y como hemos podido leer en la introducción, la extracción de piedra caliza utilizada en la construcción era una labor muy extendida entre los constructores de la localidad. Allá por el año 1952, Don Isidro García Nieto, que en esa época contaba con 15 años de edad, ayudaba a su padre a retirar piedras apropiadas para llevar a cabo una obra en el municipio. Estas piedras eran extraídas practicamente con las manos y palanquetas, dejándolas en unos carros tirados por bueyes. En una de esas extracciones, uno de los bloques dejó entrever una pequeña oquedad que se precipitaba al vació. Se sorprendieron, tiraron algunos guijarros dentro del agujero y su sorpresa mayor es que estos acababan en un gran lago subterráneo.

Desde entonces, El Sr. Isidro ha mantenido el descubrimiento un poco olvidado, hasta que hace unos meses ha vuelto a recordar el lugar. Indagando en su memoria, que no es poca, ya que se acuerda de todo, ha dado de nuevo con la cavidad.  

LA ACTIVIDAD

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, 64 años de la primera vez que divisaron la gruta padre e hijo.  
El Sr. Isidro se puso en contacto con el ayuntamiento, con el arqueólogo municipal de la zona, con la Federación Madrileña de Espeleología y estos a su vez con nosotros.
Tras contactar a través de varios correos, mantenemos una charla telefónica y preparamos la excursión. Estamos muy emocionados y vamos muy a gusto a visitar la zona.

La visita consiste en hacer un planteamiento visual de la entrada a la cavidad, aportando los datos técnicos y material necesario para poder afrontar un acceso de forma segura  a la cavidad.

Quedamos con ellos en Guadalix de la Sierra, siendo los asistentes:

D.  Isidro García Nieto (descubridor de la cavidad)
D.  Angel Luis García Yuste (Alcalde de Guadalix de la Sierra)
D.  Fernando Colmenarejo García (arqueólogo)
Dª. Ana Belen Campos Frutos (miembro de la Scc del geget)
D.  Antonio Ortigosa López (miembro de la CCC de la FME y miembro de la Scc del geget)






Tras estar toda la mañana paseando por el campo y viendo las distintas posibilidades, nos trasladamos a Guadalix, donde degustamos unos excelentes pinchos de tortilla con su merecida cañita. Aprovechamos para despedirnos y donde D. Fernando Colmenarejo nos regala un ejemplar de un trabajo excelente sobre Guadalix de la Sierra realizado por el Equipo A de Arqueología.

GUADALIX DE LA SIERRA

ARQUEOLOGÍA E HISTORIA
DE UNA VEGA



Nos encanta el regalo, y nos vamos a casa con un buen sabor de boca. Hemos conocido a gente maravillosa enamorada de su trabajo y de las cosas que viven.

AGRADECIDOS



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